El éxito de audiencia y el reconocimiento de todo el medio - y de la crítica especializada - coincidieron en destacar que Poliladron superaba todo lo hecho anteriormente en cuanto a dirección, ritmo de edición, musicalización y calidad de imagen.
A partir de ese momento Cuadroacuadro evolucionó al mismo ritmo que Pol-ka, editando y musicalizando la totalidad de sus producciones, tanto televisivas como cinematográficas, logrando conformar el equipo de edición y musicalización de programas de ficción más especializado del país, el cual ha post-producido además otros largometrajes, miniseries, video clips, documentales y más de un centenar de comerciales.

A fines de 1999, tras cinco largos años a la vanguardia de las producciones televisivas nacionales, asumiendo los requerimientos propios del crecimiento, Cuadroacuadro se muda desde los laboratorios Cinecolor a su propio estudio ubicado en la calle Jorge Newbery 3483 de la ciudad de Buenos Aires.